LA PROTEÍNA ESPIGA: Crouch y Žigić

En el capítulo anterior te contaba que la capacidad contagiosa de un virus se medía por el valor del número R0, o número de reproducción básico. El SARS-CoV-2 actual tiene un R0 estimado de tres, mientras que a su predecesor el SARS-CoV-1, o a la gripe, se les atribuyen un R0 entre uno y dos. Un virus con un R0 menor que uno tiende a desaparecer. Un virus con R0 mayor que uno tiende a expandirse.

El hecho de que el SARS-CoV-2 sea tan contagioso se debe a varios factores, pero uno que parece ser muy importante es la capacidad que tiene este virus para anclarse en la proteína receptora ACE2, que existe en la superficie de algunas células humanas. El virus SARS-CoV-2 tiene en su envoltorio distintas proteínas y una de ellas, la proteína Sspike proteín en inglés— es la que tiene la forma perfecta para pegarse a la ACE2, que es la puerta de entrada a las células humanas. Si no tuviéramos ACE2 en la superficie de nuestras células, el SARS-CoV-2 no podría entrar en ellas y no nos afectaría. Ocurre que nosotros necesitamos la proteína ACE2 para regular algunos procesos de nuestra fisiología. ACE2 está presente en células de distintos lugares de nuestro organismo, como los pulmones, la nariz o la garganta, que son la principales vías de entrada del virus14.

La spike protein del virus es el delantero del equipo contrario, y la ACE2 es nuestra portería. Si el virus consigue meternos su ARN (material genético), nos infecta y nos hace gol. Spike, en inglés, significa espigado o puntiagudo.

Peter Crouch, exjugador del Liverpool y de la selección inglesa, es uno de los futbolistas más espigados que he visto. Mide 2.01 metros. Tenía muy buen toque de balón para ser tan alto. Ha dejado golazos para la historia, como uno de tijera en la Liga de Campeones contra el Galatasaray. Un gran jugador que, a lo largo de su carrera, entre los años 2000 y 2019, jugó en varios equipos marcando 145 goles en 599 partidos. De modo que el espigado Crouch te enchufaba, de promedio, un gol cada cuatro partidos. Si pensamos en Peter Crouch como la proteína espigada de un coronavirus, podríamos decir que una de cada cuatro veces que se acerca a la membrana celular se queda pegado al receptor ACE2 y hace gol.

Peter Crouch era bastante eficaz, pero no tanto como Nikola Žigić, futbolista serbio de 2,02 metros que jugó en el Racing de Santander, Valencia y Birmingham, entre otros. Žigić hizo pareja en el Racing con Pedro Munitis, que mide 1,70. A la chistosa pareja la llamaban el dúo sacapuntas, en referencia a un dúo cómico español formado por un señor alto y otro bajito. Cuando los aficionados vieron cómo marcaban goles y ganaban partidos, comenzaron a llamarles el dúo sacapuntos.

Žigić tenía menos clase que Peter Crouch y una estructura corporal diferente. Era más corpulento. Žigić se apartaba a los defensas como quien aparta moscas, y se le hacía de noche al que se le colocaba delante en un lanzamiento de esquina. Como resultado de su carrera, entre 1998 y 2015, Žigić marcó 208 goles en 413 partidos. Estos datos nos dicen que, de media, una de cada dos veces que “proteína espiga Žigić” se acercaba a portería, se enganchaba a ACE2 y hacía gol. La eficacia de Nikola Žigić era el doble que la de Peter Crouch.

Para el asunto que nos ocupa, Peter Crouch sería la proteína espiga del pasado SARS-CoV-1, y Nikola Žigić la proteína espiga del SARS-CoV-2 actual. La mayor eficacia de unión de la proteína espiga del SARS-CoV-2 al receptor ACE2 la han inferido los investigadores cristalizando la proteína, que es una manera de ver su estructura detallada en tres dimensiones15,16.

La alta afinidad de la proteína S del SARS-CoV-2 por el receptor ACE2 de nuestras células es una de las causas del elevado coeficiente R0 de este coronavirus, pero no es la única. El SARS-CoV-2 tiene periodos de incubación más largos que otros virus —de varios días—, por lo que puede estar contagiando durante más tiempo sin que aparezcan los síntomas, e incluso estos síntomas no llegan a aparecer en algunos de los casos. Es como si Žigić, además de ser el doble de eficiente que Crouch, jugara muchos más partidos, y durante más años. Esto aumentaría mucho su número total de goles.

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