HAT-TRICK DE RAZONES PARA VACUNARTE DE LA COVID-19

Llevamos un año de partido contra el coronavirus SARS-Cov-2, causante de la pandemia de la COVID-19. El partido se está haciendo largo. Queda lejano aquel pitido inicial en diciembre de 2019, en la ciudad china de Wuhan.

-Piiiiii, comienza el partido. Silencio en el estadio terráqueo. El inicio del partido solo despierta el interés de unas pocas familias chinas.

El 31 de diciembre de 2019, la Comisión Municipal de Salud de Wuhan comunicó que había una neumonía de origen viral llevando el peso del partido ante la pasividad de nuestro equipo, llamémosle Atlético Humanidad, que salió dormido al terreno de juego1. En enero de 2020, jugadores chinos del Atlético Humanidad marcaron dos goles tempraneros al SARS-Cov-2 que fueron dos jarros de agua fría para el equipo viral. En concreto, el día 9 de enero se identificó el virus causante de la enfermedad, y el día 13 se publicó un protocolo para detectar el virus por RT-PCR. Dos zarpazos que podrían haber sido definitivos para otro equipo infeccioso, pero no para el SARS-Cov-2. El equipo viral, formado por miles de millones de virus, siguió haciendo su juego, replicándose y expandiéndose, hasta que el once de marzo la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el rival había provocado una pandemia. Fue entonces cuando el Atlético Humanidad comenzó a tomarse en serio el partido y comenzó a jugar como equipo. Entonces, mientras la mayoría de la plantilla del Atlético Humanidad se confinaba en la línea defensiva, sanitarios, científicos y trabajadores de actividades esenciales, se fueron al campo contrario a presionar al virus contrarrestando la salida de balón del SARS-Cov-2. El resto del partido ya lo conocemos. Relajaciones de nuestro equipo, sobre todo en defensa, que estimulaban la ofensiva del rival en forma de olas de contagios y muertes. Y así un año. Si basculabas mal hacia un lado, te entraban por el otro. Si no tirabas bien el fuera de juego, te marcaban. Para contener el juego del SARS-Cov-2 se requiere una concentración defensiva que no hemos sabido mantener. Un año de partido bronco, de toma y daca, de balones a la olla. ¡Un año! Un año jugando en un campo embarrado. Un año mirando de reojo a la banda, donde calentaban las vacunas.

Antes de salir al campo, las vacunas necesitan tres fases de calentamiento. La Fase III es la más complicada porque cada vacuna candidata necesita ser inyectada a miles de personas antes de que el árbitro del partido le permita salir a jugar. La buena noticia, y la razón por la que escribo estas líneas, es que ya tenemos vacunas en el terreno de juego. En concreto, a fecha de hoy (2/1/2021), ocho vacunas han sido aprobadas en algunos lugares, y pronto se aprobarán en otros. Estas ocho vacunas han sido desarrolladas en China (3), en Rusia (2), en Reino Unido (1, la de AstraZeneca/Oxford), y Estados Unidos (2, la de Pfizer y la de Moderna)2. Además, hay otras cuatro vacunas calentando en Fase III (una china, una india, y dos de farmacéuticas internacionales (Johnson & Johnson, y Novavax). Otras veinte vacunas están en Fase II, y otras doce se encuentran en Fase I.

Esas vacunas nos van a ayudar a ganar este partido, pero algunos jugadores del Atlético Humanidad están dudando de ellas. A las nuevas vacunas hay que darles minutos. Hay que ayudarlas, apoyarlas, y aplaudirlas en cada acción positiva. Aquí expongo tres razones para que te vacunes y para que animes a la gente de tu entorno a que también lo haga. De este modo, daremos confianza a las vacunas para que desplieguen su buen juego hasta arrollar al rival. ¡Vamos, carajo! ¡Vamos que ganamos!


RAZÓN Nº 1:         

   LAS VACUNAS APROBADAS CONTRA LA COVID-19 NO CONTIENEN NADA PELIGROSO

La vacuna de Pfizer (BNT162b2) y la de Moderna (mRNA-1273) se basan en ARNm (m de mensajero). Para entender bien esta vacuna tenemos que conocer bien el ARN. Para esto, te recuerdo el dogma de la biología molecular:

El ADN, que consiste en combinaciones de cuatro nucleótidos, representados con las letras A, G, C, y T, contiene la información para producir todas las proteínas de un organismo. El ADN de tus células se replica haciendo una copia cada vez que una célula se divide en dos. Toda la información que tiene el ADN de un organismo forma su genoma, que es como una biblioteca de genes. Cada gen tiene la información para sintetizar una proteína. Ocurre que esa información del ADN, que está en el núcleo de la célula en cadena doble, pasa primero a ARNm de cadena simple de nucleótidos representados con A, G, C, y U (en el ARN existe U en lugar de T). El ARNm sale del núcleo de la célula para llevar la información al citoplasma celular, donde están los ribosomas, que son las fábricas de proteínas, para que allí se traduzca la información para sintetizar proteínas.

El ADN tiene la información, el ARN hace de mensajero de dicha información desde el núcleo al citoplasma, y finalmente la PROTEÍNA es la estructura que resulta de dicha información.

El fútbol también te puede ayudar a recordar que el ARNm hace de mensajero de una información para que algo se ejecute. En la final de la Eurocopa de 2008, en Viena, Marcos Senna ADN tenía el balón en el círculo central, Xavi Hernández ARN hizo de mensajero recibiendo y pasando el balón hacia el borde del área para que PROTEÍNA Torres hiciera su función marcando el gol de la victoria.

Una vez que tienes claros los conceptos de ADN, ARN y proteína, puedo contarte que todas las vacunas que existen y se están desarrollando contra la COVID-19 buscan, de distintas maneras, que una proteína concreta del virus SARS-Cov-2, la Proteína Espiga (o proteína S), y solo ella, esté dentro de células humanas3. La Proteína Espiga es la proteína más característica y específica del virus, y por eso se usa para darle el falso chivatazo a nuestro sistema inmune de que el virus está en nuestras células. Dentro de nuestras células, las Proteínas Espiga por sí solas no se pueden replicar ni causar daño, pero nuestro sistema inmune es capaz de detectarlas. Introducir la Proteína Espiga dentro de las células se puede conseguir metiendo el ADN (en virus benignos llamados adenovirus), como en el caso de las vacunas de AstraZeneca/Oxford, la de Johnson & Johnson, y la rusa Sputnik V, o introduciendo el ARN mensajero, como las vacunas de Pfizer o Moderna. Con esa información, nuestras células usaran su propia maquinaria para producir la Proteína Espiga del virus SARS-Cov-2. Alguna otra vacuna en desarrollo, como la de Sanofi o Novavax, introducen directamente fragmentos de la Proteína Espiga.

Hay que conocer bien a las vacunas que salen al campo para tenerles confianza. Centrémonos en las primeras vacunas que hay disponibles, las basadas en ARN. Yo entiendo que si escuchas que te van a inyectar Ácido RiboNucleico (ARN) modificado con pseudouracilos, lo primero que se te ocurre decir es “pase usted primero, que yo no llevo prisa”. Pero no debería darte miedo. El ARN mensajero es una molécula muy frágil que se degrada muy fácilmente. Por eso la tienen que proteger con modificaciones para que aguante un ratito en la célula hasta que sintetice unas cuantas proteínas. Introducir en la célula un ARN sin esas modificaciones sería como sacar a Messi al campo sin espinilleras, pronto saldría roto del campo. A las moléculas de ARN les han puesto espinilleras a los lados en modo de UTRs (del inglés UnTranslated Regions, que son nucleótidos que no son reconocidos por la maquinaria de hacer proteínas) que le dan estabilidad4. Además, en el extremo anterior llevan una caperuza de un nucleótido modificado que les protege de la degradación de enzimas devoradoras de ARN, y en el extremo posterior lleva una cola protectora que también ayuda a que el ARN se traduzca a proteína. Por último, el ARN de la vacuna en lugar de nucleótidos uracilos lleva pseudouracilos (una variante de uracilo) que lo camufla de reacciones inmunitarias de nuestro organismo ante ARN desconocidos. Por lo tanto, el ARN de la vacuna entra a la célula como si Messi saliera al campo con protecciones de fútbol americano. Finalmente, ese ARN protegido de las vacunas va envuelto en una nanopartícula lipídica, algo así como una microgota de aceite, y le acompañan algunas sales y sacarosa5. Podría dar algún pequeño efecto secundario como lo dan otras vacunas o fármacos, pero no hay razón científica ni médica por la que esta vacuna te pudiera preocupar.

Izquierda, esquema de ARN usado en vacunas para producir la Proteína Espiga del virus SARS-Cov-2 (esquema modificado de Jackson et al, npj, 2020). Derecha, fotomontaje de Messi con equipación de Fútbol Americano.

Entiendo que algún otro tipo de vacunas podrían generar algo de dudas, como las vacunas que usan virus atenuados6. Imagina que al SARS-Cov-2 lo manipularan en el laboratorio para rebajarle al mínimo su capacidad para replicarse, y ese virus debilitado lo usaran para la vacuna. Esta estrategia de usar virus atenuados ha servido en algunos casos, como por ejemplo para erradicar la enfermedad de la Polio. Pero no te preocupes, ninguna de las vacunas aprobabas para la COVID-19, o en vías de aprobación, usan virus atenuados.

De nuevo, todas las vacunas contra la COVID-19 solo buscan introducir la Proteína Espiga del virus dentro de tus células. Cuando te vacunen con las vacunas de Pfizer o de Moderna, te van a meter un ARN de manera temporal, que antes de desaparecer, producirá unas cuantas Proteínas Espiga. Ese ARN no tiene capacidad de replicarse, ni de insertarse en tu ADN porque por un lado no mezcla (recombina sería el término) bien con tu ADN, y por otro no entra al núcleo celular (donde está el ADN) para hacer su función.

Las vacunas de ARN serían como si te dejaran a Guardiola o a Zidane de entrenadores por un breve periodo de tiempo, lo justo para que enseñen a jugar bien a la cantera, que es tu sistema inmunitario. En unas semanas seguirás teniendo tu ADN intacto, pero con los mensajes recibidos por Guardiola o Zidane serás casi imbatible (95% de probabilidad de no ser infectado, como te cuento más adelante) ante el virus de la COVID-19. Es posible que estos entrenadores de élite tengan que volver más adelante, dentro de un año, de tres, o de diez, pero ya tenemos su número de teléfono y su disponibilidad para llamarlos cuando sea necesario.

Las vacunas de ARN son vacunas novedosas, pero se están investigando desde hace unos cuantos años y se han probado para otras enfermedades como el cáncer en Fases I y II de ensayos clínicos7. Te van a ayudar a que algunas de tus células produzcan la Proteína Espiga del virus, engañando así a tu sistema inmune que reaccionará como si se tuviera que defender del virus completo, mediante el sistema inmune innato (linfocitos T) o mediante la creación de anticuerpos (por linfocitos B)8. El sistema inmune recordará, y así reconocerá e inactivará a todo aquello que presente una Proteína Espiga, como el virus SARS-Cov-2. Le vas a hacer un engaño elegantísimo al sistema inmune, a la altura de la cola de vaca de Romario.


RAZÓN Nº 2.            

ES INFINITAMENTE MEJOR ESTAR VACUNADO QUE CONTAGIARSE DE COVID-19

Las vacunas aprobadas han pasado una Fase III, lo cual implica la vacunación de miles de personas.Es importante destacar que los resultados de Fase III de las vacunas de Pfizer y Moderna han sido publicados en el New England Journal of Medicine9, 10, posiblemente la revista mas prestigiosa y rigurosa en el campo de la Medicina. No todos los proyectos de desarrollo de vacunas han ido tan bien. Por ejemplo, la farmacéutica Sanofi ha comunicado que su vacuna (basada en trocitos de la Proteína Espiga) se retrasará por unos resultados en las Fases I y II no tan buenos en personas mayores.

En la Fase III de la vacuna de Pfizer, llamada Comirnaty o BNT162b2, se pinchó a 43.548 personas, de las cuales 21.720 recibieron la vacuna y 21.728 un placebo (mezcla de sales y sacarosa, sin ARN). De todas estas personas, 170 se contagiaron de COVID-19, pero 162 de esos contagiados (el 95%) correspondían al grupo que recibió el placebo9. Por otro lado, la vacuna de ModeRNA tuvo unos resultados similares tras pinchar a unas 30.000 personas con vacuna y con placebo a partes iguales10. Estos resultados en Fase III de las vacunas de Pfizer y Moderna implican una eficacia del 95%, que es muy alta teniendo en cuenta que las vacunas de la gripe que usamos cada invierno han tenido una eficacia entre el 30% y 60% en los últimos años11.

Posiblemente la imagen más bonita del 2020 :-). A la izquierda, gráfica que indica la eficacia de la vacuna de Pfizer, donde los casos de contagio se acumulan en los individuos que fueron tratados con placebo (línea azul), pero no en los tratados en la vacuna (línea roja)9. A la derecha, figura análoga para la vacuna de Morderna donde los casos acumulados en personas tratadas con Placebo se representan con la curva de color lila, y los casos en personas vacunadas con la línea naranja10.

Dicho de otra manera, tienes la opción de jugar un partido, a vida o muerte, con un portero al que le marcan gol en cada disparo a los tres palos (algo así como tener a una cabra de portera), o con un portero que bloquea el 95% de los disparos (algo así como Jan Oblak).

Obviamente, los pacientes que recibieron el placebo en lugar de la vacuna no fueron informados para no influir en su comportamiento. Algo parecido le ocurrió a la selección de Bahrein cuando se enfrentó a Togo en un torneo en Egipto el 7 de septiembre de 2010. Aquel día, Bahrein, en su preparación de la Copa de Asia, ganó a Togo 3-0, pero no era Togo, sino un combinado de amigos de Bana Tchanilé, un señor que había sido seleccionador de Togo en el pasado12. El efecto del Togo-placebo se destapó cuando la Federación de Fútbol de Togo comunicó unos días más tarde que su selección no había viajado a Egipto. Un disgusto para Bahrein, y para Bana Tchanilé y sus amigos que tuvieron que rendir cuentas de los 200.000 dólares que habían cobrado por jugar ese partido.

Volviendo a las vacunas de ARN, unas 35.000 personas se la pusieron en los ensayos, y miles de personas están siendo vacunadas en USA (desde el 14 de diciembre) y en Europa (desde el 27 de diciembre). No se han observado reacciones adversas preocupantes en estos miles de personas. Teniendo en cuenta que, a día de hoy, 30 de diciembre, de los más de 82 millones de personas infectadas (82.414.714)13, han fallecido casi dos millones (1,799,099), eso significa que alrededor del 2% de los contagiados detectados han muerto (2,18%)14. También sabemos que el 10-15% de los contagiados desarrollan síntomas severos, a veces con secuelas, y que aproximadamente el 5% necesita cuidados intensivos. ¿De verdad piensas que es mejor no asumir el riesgo de vacunarte y si asumir el riesgo de contagiarte? ¿De verdad que vas a seguir jugando con una cabra en la portería?


RAZÓN Nº3.            

SOMOS UN EQUIPO Y TE NECESITAMOS

La variante británica B1.1.7

Por si la amenaza de contagiarte con COVID-19 aún te parece baladí, el equipo rival está haciendo sus movimientos para mejorar. En el Reino Unido ha aparecido una variante del virus, de nombre B117, que podría ser más contagiosa porque se ha convertido en una variante mayoritaria y porque su aparición correlaciona con un aumento de los contagios. Además, molecularmente tiene unos cambios que encajarían con una mayor capacidad de contagio. ¿Qué cambios son estos?

El virus SARS-Cov-2 tiene unos 30.000 nucleótidos en su genoma de ARN15. Dos tercios de su genoma se usan para producir proteínas que le sirven para, junto a otras proteínas de la célula huésped, replicarse. El otro tercio del genoma sirve para sintetizar cuatro proteínas que necesita para su estructura: La proteína E (de Envoltorio), la M (de Membrana,) la N (de Nucleoproteína) y la S (o proteína Espiga, spike en inglés)16. De los 29903 nucleótidos del ARN del virus, solo 1273 corresponden a la secuencia necesaria para fabricar la Proteína S o Proteína Espiga. Al replicarse el virus se cometen errores en las copias y, por ejemplo, un nucleótido G puede pasar a ser una C. Algunos de estos cambios pueden suponer que unos de los aminoácidos que componen la proteína, cambie de identidad. Los aminoácidos son 20, y también se representan con letras (ejm. “A” representa Alanina). Pues bien, en la variante británica hay nueve cambios en nucleótidos que suponen el cambio de identidad de nueve aminoácidos de la famosa proteína S17. Las variantes del virus tienen mutaciones en otras partes, pero las que afectan a la Proteína Espiga son las que más preocupan porque esta proteína es la responsable de anclarse a las células humanas. Si alguna de las mutaciones en la Proteína Espiga mejora su anclaje o la entrada del virus a las células humanas, el virus podría transmitirse o contagiar con más eficiencia. De las nueve mutaciones hay tres que, según el ECDC (Centro Europeo de Control y Prevención de Enfermedades) y algunas publicaciones, podrían favorecer a un mejor anclaje. Estas son la D614G (mutación por la que el aminoácido D pasa a ser G), la N501Y, y la P681H. La D614G es una vieja conocida sobre la que aún hay discrepancias sobre si mejoraría la transmisión del virus o no18. La P681H está junto a una zona importante para la entrada del virus a la célula. Por último, la mutación N501Y afecta a una región que está involucrada en unirse al receptor ACE2 de las células humanas, que es la puerta de entrada del virus. En modelos de ratones se ha comprobado que esta mutación aumenta la transmisión del virus19.

Es posible que la combinación de estas y otras mutaciones hagan que la variante británica se propague mejor20. Sería evolución darwiniana pura y dura. Las mutaciones que ayudan a sobrevivir se mantienen. Si el virus consigue mutaciones que, sumando sus efectos, le ayudan a transmitirse mejor, esas mutaciones prevalecerán.

Esquema de las regiones relevantes en la Proteína Espiga y de las mutaciones encontradas en la variante británica B112.
Parte superior; representación de los 1273 nucleótidos del ARN del virus con la información para producir la Proteína Espiga, y la localización de las mutaciones de la variante británica B112.
Parte inferior, izquierda, representación del virus SARS-Cov-2, de cuya membrana salen protuberancias que son las Proteínas Espiga, que le dan un aspecto de corona (de ahí el nombre de coronavirus). A la derecha, Proteína Espiga con sus regiones relevantes marcadas en color. Las estrellas indican la localización de las mutaciones relevantes de la variante británica.

De las mutaciones que afecten a alguno de los 30.000 nucleótidos del SARS-Cov-2, serán más relevantes aquellas que alteren alguno de los 1273 nucleótidos que codifican para la proteína Espiga. En esta proteína clave para la infección, una mutación importante como la N501Y, junto a otras mutaciones menores, podrían mejorar al virus haciéndolo más transmisible y exitoso. San Marino es un microestado de 34.000 habitantes, y tiene la peor selección del mundo según el ranking FIFA. San Marino mejoró cuando entre los mil jugadores de fútbol del país apareció Andy Selva que, a diferencia de la mayoría de sus compañeros, llegó a ser futbolista profesional. La “mutación” Andy Selva, que fue la más importante, coincidió con la aparición de otros buenos jugadores y en su conjunto hicieron un mejor equipo que les permitió ganar el primer y único partido de su historia en el 2004, 1-0 contra Liechtenstein, gol de Andy Selva.

Se necesita algo más de tiempo para confirmar con estudios científicos que la nueva variante británica se transmite mejor y, en ese caso, para determinar cómo afectaría al número R o número reproductivo básico de la enfermedad. Lo que parece es que no es más grave porque el aumento de contagios no ha cambiado la proporción de infectados en la UCI o fallecidos. Otra duda que surge es si las vacunas desarrolladas serán eficaces ante esa nueva variante. Los expertos dicen que teóricamente sí porque la estructura de la Proteína Espiga no cambia tanto, y porque el sistema inmune produce anticuerpos contra distintas partes de la Proteína Espiga porque produce anticuerpos policlonales (diferentes). En cualquier caso, las vacunas de ARN son fácilmente modificables y adaptables a posibles nuevas cepas (una variante es distinto a una cepa, para ser considerada cepa debe tener características distintas evidentes, no solo sutiles cambios moleculares). Otro dato optimista a favor de la eficacia de las vacunas ante la nueva variante es que se ha propuesto que la exposición previa a coronavirus muy distintos al SARS-Cov-2, como los del resfriado común, mucho más distintos que la variante B112, podría proteger de la COVID-1921.

En cualquier caso, el mensaje es que la evolución del virus es posible y que el SARS-Cov-2 también tiene armas para mejorar durante su partido contra el Atlético Humanidad.

Disponibilidad de Vacunas

En la primera oleada de vacunación en España, 2,3 millones de personas serán vacunadas con la vacuna de Pfizer, y unos 4,2 millones con la de Moderna. En total, 6,5 millones de personas serán vacunadas con los 13 millones de dosis que el gobierno español se ha asegurado (cada persona que se vacune necesita dos dosis)22.

Tras miles de pinchazos en fase III, y después de unos ajustes en las dosis a aplicar, AstraZeneca ha anunciado que su vacuna, basada en ADN, alcanza niveles de eficacia similares a las de ARN de Pfizer y Moderna 23, 24. Además, la vacuna de AstraZeneca tiene dos grandes ventajas: (i) es más barata (2-3€ versus los 18-23€ de las de ARN) y (ii) no requiere una cadena de frío tan estricta como las vacunas de ARN, por lo que la logística de la distribución será más sencilla (4-5ºC en lugar de los -20ºC de la vacuna de Moderna, o los -80ºC de la de Pfizer). España ha reservado unos 31 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca para el primer semestre del 2021, lo cual implica otros 15.5 millones de vacunados. Por lo tanto, 22 milllones de españoles, aproximadamente la mitad de la población, podrían estar vacunados para el próximo verano solo con las vacunas ya reservadas.

Además, el gobierno de España ya ha aprobado y reservado la compra de otros cuantos millones de las vacunas de Johnson & Johnson (basada en ADN) (20.8 millones de dosis) y CureVac (basada en trocitos de la proteína Espiga) (23,4 millones de dosis), aunque estas aún no estén aprobadas por los organismos reguladores25. Otro de los motivos para que pienses que las vacunas son buenas, es que los países están peleando y pujando por conseguirlas lo antes posible. Obviamente, los países más ricos tendrán inicialmente menos problemas de abastecimiento, y otros tendrán que buscar fórmulas económicas y diplomáticas para conseguirlas. Este es el caso de Argentina, que no ha conseguido tener acceso a las vacunas de ARN de Pfizer y Moderna, pero sí que han llegado a un acuerdo con Rusia para recibir unas 300.000 dosis de la vacuna Sputnik V. Desconozco los detalles de la operación, pero si este verano ves al Kun Agüero y a Messi jugar en el CSKA de Moscú, equipo del ejército ruso, ya sabes por dónde va la cosa.

Aunque las vacunas lleguen antes a algunos países que a otros, tendrán que llegar a todos lados porque la COVID-19 es un problema global. Teniendo en cuenta la globalización y la movilidad de las personas, de nada sirve que un país determinado acabe con la COVID-19 si otros países aún tienen altas cifras de contagio. Los primeros millones de dosis de vacuna nos ayudarán a proteger a los más vulnerables, y por la tanto se espera que se reduzcan mucho el número de muertes y quizás de los enfermos que necesiten UCI. Esto aliviará la presión social, y nos acercará a la inmunidad de rebaño6. Es de esperar que las personas vacunadas transmitan menos o nada la enfermedad, cortando circuitos de propagación. Si esto a así, y aumentamos la presión al virus haciendo test con mayor frecuencia y facilidad, bajaremos mucho el número R, y el virus tenderá a desaparecer.

Figura modificada de Pollard & Bijker 2020, donde se evidencia el efecto de un alto porcentaje de la población vacunado, que podría cortar la transmisión del virus alcanzando lo que se conoce como inmunidad de rebaño.

El partido contra el SARS-Cov-2 está en un punto crítico. La vacuna te va a llegar, y tienes que ayudar a tu equipo, el Atlético Humanidad. Este equipo global viene haciendo jugadas brillantes desde hace tiempo. La húngara Katalin Karikó, después de años sin financiación para investigar, descubrió junto al estadounidense Drew Weissman que los psedudouracilos en el ARN eran compatibles con nuestro sistema inmunitario, y que nanopartículas lipídicas protegían el ARN de la degradación. Vendieron la patente a la compañía Moderna, y Karikó fue contratada por la empresa alemana BioNTech, fundada por un matrimonio de investigadores turcos. BioNTech desarrolló los pasos iniciales de la vacuna de Pfizer. Los chinos secuenciaron e identificaron el virus rápidamente. Por lo tanto, esto es un logro de equipo. China, Alemania, Turquía, Estados Unidos, Hungría, y todos los países que durante años han invertido en investigación aportando conocimiento al Atlético Humanidad. Muchos esfuerzos individuales en investigación básica y clínica que ahora cobran sentido para un objetivo común, acabar con una pandemia. Acuérdate de tus compañeros de equipo que, cuando aún se sabía poco del virus, no dejaron de atender pacientes en los hospitales, servir mercancías para abastecerte, de ir a investigar al laboratorio, de cobrarte en la caja del supermercado. Ellos se jugaron su salud y la de sus familias por el bien del equipo. Entonces tú quizás no tuviste oportunidad de contribuir mucho al juego del equipo, pero ahora sí. Ahora te puedes vacunar cortando las líneas de pase del equipo rival, el pegajoso y correoso SARS-Cov-2. Hazlo por ti, por las personas que te rodean, y por el Atlético Humanidad, el equipo del futuro. El equipo de todos. Tu equipo.

@raticosdefutbol

Referencias:

  1. https://www.who.int/es/news/item/29-06-2020-covidtimeline
  2. https://www.raps.org/news-and-articles/news-articles/2020/3/covid-19-vaccine-tracker
  3. Krammer, F. SARS-CoV-2 vaccines in development. Nature 586, 516–527 (2020). https://doi.org/10.1038/s41586-020-2798-3.
  4. Jackson, N.A.C., Kester, K.E., Casimiro, D. et al. The promise of mRNA vaccines: a biotech and industrial perspective. npj Vaccines 5, 11 (2020). https://doi.org/10.1038/s41541-020-0159-8
  5. Ficha técnica vacuna Pfizer
  6. Pollard, A.J., Bijker, E.M. A guide to vaccinology: from basic principles to new developments. Nat Rev Immunol (2020). https://doi.org/10.1038/s41577-020-00479-7
  7. Pardi, N., Hogan, M., Porter, F. et al. mRNA vaccines — a new era in vaccinology. Nat Rev Drug Discov 17, 261–279 (2018). https://doi.org/10.1038/nrd.2017.243
  8. Pardi, N., Weissman, D. Development of vaccines and antivirals for combating viral pandemics. Nat Biomed Eng 4, 1128–1133 (2020). https://doi.org/10.1038/s41551-020-00658-w
  9. Polack FP, et al. Safety and Efficacy of the BNT162b2 mRNA Covid-19 Vaccine. N Engl J Med. 2020 Dec 31;383(27):2603-2615. doi:10.1056/NEJMoa2034577
  10. Baden et al. Efficacy and Safety of the mRNA-1273 SARS-CoV-2 Vaccine. N Engl J Med. 2020 Dec 30. doi: 10.1056/NEJMoa2035389.
  11. https://www.cdc.gov/flu/vaccines-work/effectiveness-studies.htm
  12. https://www.afrik-news.com/article18266.html
  13. https://coronavirus.jhu.edu/map.html
  14. https://ourworldindata.org/mortality-risk-covid
  15. www.ncbi.nlm.nih.gov/nuccore/1798174254
  16. Turab Naqvi, et al. Insights into SARS-CoV-2 genome, structure, evolution, pathogenesis and therapies. Biochimica et Biophysica Acta (BBA) – Molecular Basis of Disease, Vol. 1866, Issue 10, 2020, https://doi.org/10.1016/j.bbadis.2020.165878
  17. Informe del ECDC sobre la nueva variante británica
  18. Callaway. The coronavirus is mutating — does it matter?. News Features. Nature. Sep 2020
  19. Gu et al. 2020. Adaptation of SARS-CoV-2 in BALB/c mice for testing vaccine efficacy. Science  25 Sep 2020: Vol. 369, DOI: 10.1126/science.abc4730
  20. Rambaut et al. Preliminary genomic characterisation of an emergent SARS-CoV-2 lineage in the UK. COVID-19 Genomics Consortium UK 
  21. Ma et al, 2020. Cross-reactivity towards SARS-CoV-2: the potential role of low-pathogenic human coronaviruses. The Lancet. Microbe. Vol. 1, Issue 4, E151. https://doi.org/10.1016/S2666-5247(20)30098-7
  22. ESTRATEGIA DE VACUNACIÓN COVID-19 EN ESPAÑA (MSCBS)
  23. Voysey et al, 2020. Safety and efficacy of the ChAdOx1 nCoV-19 vaccine (AZD1222) against SARS-CoV-2: an interim analysis of four randomised controlled trials in Brazil, South Africa, and the UK. The Lancet. December 08, 2020 https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)32661-1
  24. Expert reaction to the Oxford AstraZeneca COVID-19 vaccine being approved for use in the UK. December 30, 2020
  25. Suministro de vacunas para la COVID-19 en España

Muchas gracias a los amigos y amigas que leyeron el texto alertándome de errores tipográficos y sugiriendo mejoras: Carmen Núñez, Ángel Hernansaez, Abraham Esteve, Belén Barroeta, María Cerón, Silvia González y Pedro Gómez.